Ingeniera técnica agrícola por la UPC, continuó los estudios en la UdL estudiando ingeniería agrónoma, especializándose en producción vegetal y jardinería. Su primer trabajo fue en el mundo de la jardinería y le desilusionó, lo que provocó un cambio de sector profesional. Pero regresó a la agronomía, no desde una posición de ingeniera, sino como agricultora, tocando la tierra. En Bélgica trabajó en pequeños proyectos de huerta ecológica como ‘t Legumenhoffke, De witte beek, Gwenael Dubus, también en una empresa familiar de fruta ecológica en Appelfabriek y en una pequeña tienda de alimentos ecológicos, The food hub Leuven. En Bélgica conoció una forma diferente de hacer agricultura y de que consumidores y consumidoras la valoren.
Cuando volvió a Igualada conocí el Col·lectiu Eixarcolant, que a través de las plantas olvidadas promueve un cambio de modelo agroalimentario. Inicialmente realizaba tareas de voluntariado, pero ha acabado trabajando allí, ya hace casi 6 años. A lo largo de este tiempo se he encargado del mantenimiento del banco de semillas, la multiplicación de variedades, la planificación de los cultivos, la gestión de los huertos y la venta de las semillas.
El colectivo es miembro de la Xarxa Catalana de Graners, que agrupa los diferentes bancos de Cataluña para trabajar juntas y ayudarnos las unas a las otras.
